Para qué sirve la espinaca

La verdad que en mis tiempos de niño, lo peor que me podían servir para comer era la espinaca y ni así lo pongan a Popeye como ejemplo, la quería comer aunque si había una forma eficaz de que lo haga, eso era con un látigo de cuero de vaca de dos ramas, con un solo latigazo que recibía nadie veía en qué momento me acaba lo servido.

Esos tiempos que no volverán me hace pensar en que por falta de enseñanzas en lo que se come, uno desperdicia la buena alimentación. En este ahora, es que me hago la pregunta, ¿Para qué sirve las espinaca? Esto es para abrir los ojos de las personas que ignoran lo que produce la tierra.

Lo bueno de la espinaca

Para qué sirve la espinaca

La espinaca es una planta anual de la familia de las amarantáceas, subfamilia quenopodioidea. En la ciencia se la conoce como “Spinacia oleracea”, que es cultivada como verdura por sus hojas comestibles, grandes y de color verde muy oscuro.

Se puede cultivar todo el año y se puede consumir fresca, cocida o frita. Existen algunas variedades de espinacas y en la actualidad es una de las verduras que más se encuentra congelada. El tiempo ha demostrado que las espinacas aportan una gran cantidad de energía al consumirlas, no contienen grasa y facilitan la digestión.

La variedad más popular de espinaca es la espinaca de hoja rizada que se come cocinada debido a su textura firme. Normalmente se vende en atados y requiere un buen lavado con agua, antes de cocinarla. Sus hojas son onduladas crujientes y de un color verde oscuro.

Igual que la anterior que también se consume cocida es la espinaca de hoja lisa. Sus hojas son más grandes lisas y más tiernas que la variedad anterior. Por lo general se vende en bolsas sin los tallos. En algunos casos la venden pre-lavadas pero siempre es aconsejable lavarlas antes del consumo.

Por ser más pequeñas y más tiernas que las anteriores se llama Espinaca Baby, que son las que se usan en la preparación de diferentes ensaladas. La espinaca Baby es la que ha sido cosechada en forma temprana. El sabor es dulce y se vende en bolsas con sus tallos, que no necesitan ser removidos ya que son igual de tiernos.

Algo de historia de la espinaca

El origen de la espinaca presenta numerosas lagunas que hasta el día de hoy, los botánicos no han podido resolver. Solo hay algunas hipótesis que apuntan a una primigenia variedad o forma original silvestre, que posiblemente procede del suroeste asiático.

Se cree que la espinaca proviene de la antigua Persia lo que hoy se conoce como Irán. A China llegó en el siglo VII gracias al rey de Nepal, que lo utilizó como regalo para el emperador chino. Luego ingresó a España gracias a los Moros en el siglo XI y de ahí al resto de Europa.

La espinaca fue el vegetal favorito de Catalina de Medici. De ella parte el famoso plato que se lo conoce como “espinaca a la florentina”, esto es desde que dejó Florencia en Italia para casarse con el rey de Francia. Durante el viaje sus cocineros le preparaban diferentes platos con espinaca.

Los datos históricos de la introducción de esta planta en Europa, se remonta al siglo XI de esta era. El pueblo musulmán en su expansión hacia occidente a través del Norte de África, la llevaría hasta al-Andalus. No obstante, su expansión hacia Europa se vio frenada por el líder franco Carlos Martel, derrotándolos en la Batalla de Poitiers o Tours, en el 732.

Después de un tiempo, sería reconquistada la mayor parte de la península y gracias a las cruzadas, durante los siglos XV y XVI, llegarían las plantaciones a zonas de Holanda, Inglaterra o Francia, aumentando así el consumo.

Luego en el continente americano entraría la espinaca gracias a los europeos, ahora, a partir de los años 20-30 del siglo XX es cuando se convertiría en un alimento popular al exponer sus excelentes propiedades nutritivas gracias a Popeye. Desde luego que esto solo fue una estrategia del marketing de la época.

Decían que en la Primera Guerra Mundial, los soldados franceses con debilidad o cansancio bebían vino con jugo de espinaca, esto era para recobrar fuerza debido a la creencia de que el alto contenido de clorofila en esta planta, otorgaba poder de recuperación.

Actualmente esta planta se encuentra por todo el mundo y los principales países productores es China, Japón y Estados Unidos. España está entre las naciones punteras con cifras superiores a las 60.000 toneladas al año, aunque muy lejos de las más de 300.000 norteamericanas y los 7 millones chinos.

Propiedades de la espinaca

Entre sus propiedades está su contenido nutricional el cual se compone de: Energético, Agua, Fibra, Carbohidratos, Azúcares, Grasas, Proteínas, Vitamina A, Betacaróteno, B1, B2, B3, B6, B9, C, E, K, Calcio, Magnesio, Fósforo, Potasio, Sodio, Hierro, Zinc, Lípidos.

Otras propiedades de la espinaca es: Alcalina, antioxidante, antiinflamatoria, carminativa, nutritiva, antihipertensivo, anticancerígena, antiaterosclerosis, anticataratas, antiácida,  protege el cerebro, digestiva, mejora la visión.

¿Para qué sirve la espinaca?

Para empezar y desde su ingreso al tracto digestivo, promueve el transporte y depósito de oxígeno en los tejidos. El hierro forma parte del grupo “Hem” que pertenece a la hemoglobina y la mioglobina, que son proteínas que transportan y almacenan oxígeno en nuestro organismo.

La hemoglobina, proteína de las sangre que es la que transporta el oxígeno desde los pulmones hacia el resto del organismo. La mioglobina es principal en el transporte y el almacenamiento de oxígeno en las células musculares, regulando el oxígeno de acuerdo a la demanda de los músculos cuando entran en acción.

La espinaca aumenta la fuerza muscular por los nitratos presentes que son los responsables de aumentar la fuerza en los músculos. Es ideal para bajar de peso teniendo un plan de comidas debido a su bajo contenido calórico y su gran aporte nutricional.

La espinaca favorece el tránsito intestinal debido a la fibra que contiene y a la vez causa sensación de saciedad, al menos es ideal para adelgazar. Ayuda a prevenir enfermedades por la acción de sustancias antioxidantes, especialmente la vitamina A y C, que previene el daño celular causado por radicales libres.

La espinaca disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, degenerativas y el cáncer. Previene la aterosclerosis, ya que contiene antioxidantes en forma conjunta que evitan que el colesterol se oxide y forme colesterol malo.

Es muy bueno para mujeres embarazadas y niños por su contenido de ácido fólico. Mejora la visión por la vitamina A que es a través de un derivado llamado 11-cis-retinal, que se combina con la opsina, y forma la rodposina en los bastones de la retina.

Por su acción antioxidante, previene la degeneración macular y protege contra el desarrollo de cataratas. La espinaca mantiene la presión arterial balanceada gracias a los minerales magnesio y potasio que contiene.

Además la espinaca por su alto contenido en potasio y la poca cantidad de sodio que contiene, ayuda a la eliminación de líquidos en exceso de nuestro organismo, favoreciendo a personas que padecen de hipertensión.

La espinaca y otros vegetales tienen la capacidad de proteger la membrana de la mucosa del estómago, disminuyendo de ese modo la aparición de úlceras gástricas. Además, los glycocyclerolipids que se han encontrado, pueden aumentar la resistencia del revestimiento del tracto digestivo, evitando de este modo cualquier inflamación.

El potasio, folato y varios antioxidantes de la espinaca, proporcionan beneficios neurológicos a las personas que la consumen regularmente. El folato reduce la aparición de la enfermedad de Alzheimer, por lo que es buena en casos de deterioro neuronal o cognitivo. El potasio está relacionado con el aumento del flujo de sangre al cerebro.

La espinaca es fuente de Vitamina K, lo que hace de retención de calcio en la matriz ósea, lo que conduce a la mineralización. Aparte de esto, otros minerales como manganeso, cobre, magnesio, zinc y fósforo ayudan en la construcción de huesos fuertes, lo que hace impedir que una persona desarrolle osteoporosis.

La espinaca contiene diferentes fitonutrientes y pigmentos que protegen la piel de los rayos dañinos del sol, incluyendo los rayos UV.  También ayuda a la reparación de los genes dañados hasta cierto punto, lo que impide el cáncer de piel.

Contra indicación de la espinaca

La espinaca es rica en ácido oxálico, por lo tanto, si se combina con minerales como magnesio, hierro y potasio, forma oxalatos. Esto se deposita en forma de cristales en las articulaciones, produciendo daño a los tejidos.

Esto afecta a las personas que sufren de enfermedades como gota, artritis reumatoide, artrosis, empeorando considerablemente los síntomas, causando dolor e inflamación. Los oxalatos contribuyen a la formación de cálculos renales, lo que indica que no es recomendable para personas que han tenido estos problemas.

La espinaca es buena fuente de calcio, los oxalatos que contiene, disminuyen la absorción de calcio por parte de nuestro organismo. Por lo tanto, para mejorar la absorción de calcio, se recomienda cocinarla, lo cual reducirá el contenido de oxalatos.

En estos casos es recomendable el consumo de alimentos ricos en vitamina C, como tomates o cítricos, ya que esto aumentara la capacidad de absorción del calcio y del hierro, que se encuentren presente en este alimento.

En conclusión: ¿Para qué sirve la espinaca? Antes no tenía idea ya que solo le veía como hojas comunes y corriente, ahora, sé que sirve para mantener al cuerpo saludable en todos sentido, desde luego que no hay que olvidarse de las contra indicaciones.


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Para qué sirve la espinaca was last modified: Noviembre 14th, 2015 by Antonio

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